Euro: compra limitada de tiempo

2012-09-28El Economista

En la crisis del euro, por un lado encontramos a los deudores en dificultades: Grecia, Portugal, Irlanda y Chipre; por el otro, a los acreedores: Alemania, Francia o, incluso, a Italia y España. Los efectos colaterales del desajuste fiscal de los primeros han puesto en evidencia problemas estructurales al interior de los segundos, lo que mantiene en vilo a Italia y España.

Es evidente que los mecanismos hasta ahora implementados por las instituciones, la llamada Troika (FMI, BCE y UE), no han sido totalmente efectivos y sólo han servido para comprar tiempo.

Basta mencionar el LTRO (inyecciones de liquidez por parte del BCE), el acuerdo de crear una unión bancaria con el fin de vigilar a las instituciones financieras, el FEEF que se encuentra en proceso de transición al Mede (Mecanismo Europeo de Estabilidad), la idea de aprovechar los recursos de este último fondo como seguro de incumplimiento y la reciente compra ilimitada de bonos soberanos anunciada por el BCE.

La irreversibilidad del euro bajo la cual Draghi sustenta la compra ilimitada de bonos esconde entre líneas una palabra clave: condicionalidad, que el mercado ha pasado por alto.

El mecanismo llamado Transacciones Monetarias Directas (TMD) consiste en la compra de bonos soberanos de países que se adhieran a las condiciones de austeridad establecidas por el Mede.

Lo anterior orilla a que países como España ejecuten recortes fiscales inéditos (a la fecha ascienden a 90 millones de euros) y recurran al BCE como acreedor de última instancia, aumentando la probabilidad de que una vez solicitada la ayuda en el corto plazo se incumplan las condiciones establecidas.

Asimismo, el TMD insinúa la salida de Grecia del euro, ya que dada la pérdida de credibilidad ante la falta de cumplimiento de sus metas fiscales, no podrá recurrir a este mecanismo de ayuda.

En tanto, la Troika continúa retrasando el octavo paquete de ayuda financiera a Grecia por 31.5 millonesde euros, supeditado a que la primera semana de octubre dé a conocer medidas viables y de largo plazo que le permitan solventar sus pasivos.

Los recursos del Mede ascienden a 500 millones de euros y su principal contribuyente es Alemania.

Conforme avanza el tiempo, la probabilidad de que España sea el próximo en solicitar ayuda financiera aumenta; por lo que al sumar los recursos comprometidos para Grecia, Irlanda y Portugal, el fondo puede resultar insuficiente.

Para esto es necesario que el Parlamento de Alemania apruebe cualquier adición a los 190 millones de euros previamente pactados, pero ¿qué tanto están los alemanes dispuestos a seguir aportando?

Alemania, pilar del euro, representa 28% del PIB de la eurozona y alberga 25% de su población.

Por otro lado, en Francia, día a día crece el descontento hacia el Partido Socialista que no ha tomado medidas efectivas ante la crisis, olvidando su posición privilegiada: en los últimos 12 meses, el flujo de capitales que ha salido de España, Portugal, Irlanda y Grecia (aproximadamente 326 millones de euros) se ha refugiado, aparentemente, en Alemania, Francia, Holanda, Luxemburgo, Austria, Bélgica y Finlandia.

Sin embargo, la brecha competitiva entre Alemania y Francia crece; en los últimos 12 años, los costos laborales manufactureros han subido 28% en Francia y en Alemania, sólo 8 por ciento.

Superar esta crisis tomará años, quizás más de una década; entre tanto, la compra ilimitada de bonos se traduce en la compra limitada de tiempo.

Arianna González, analista bursátil, Signum Research