Perspectivas para el 2013

2013-01-10El Economista

Los mercados reaccionaron con euforia ante el acuerdo para evitar el precipicio fiscal entre republicanos y demócratas en el Congreso.

No obstante, en los próximos dos meses deberá definirse un nuevo tope de la deuda pública; de lo contrario, el Tesoro podría declararse en suspensión de pagos. La situación fiscal en EU está lejos de resolverse. Aunque es muy poco probable un default, los argumentos políticos y fiscales traerán volatilidad y posiblemente una acción negativa por parte de las calificadoras internacionales. Éste podría ser el pretexto para una toma importante de utilidades en los mercados accionarios antes de que concluya el primer trimestre.

Los incrementos en impuestos y reducciones del gasto público necesariamente afectarán el desempeño del producto durante el año que inicia. No obstante, distintos indicadores configuran una aceleración en la demanda agregada no gubernamental, lo que documenta nuestro optimismo: el consumo se fortalece, las exportaciones y las órdenes del exterior repuntan y la inversión podría detonarse una vez que se resuelva totalmente la incertidumbre fiscal durante el primer trimestre del año. Entre las variables más importantes, encontramos que:

Empleo: sigue aumentando, aunque a paso moderado. En diciembre se crearon 155,000 plazas. Destaca la oferta de ocupación en el comercio al menudeo.

ISM manufacturas: vuelve a caer en contracción debido al huracán Sandy, aunque la producción industrial retoma su crecimiento. Mientras que las ventas detallistas siguen mostrando una tendencia a la alza.

Vivienda: la venta de casas existentes se empieza a acelerar, mientras que la relación inventario/ventas se normaliza. El sector tuvo una importante recuperación durante el 2012 y esto podría agregar casi un punto al crecimiento del PIB en los próximos años.

Europa

El viejo continente no ha resuelto su grave problema de finanzas públicas. No obstante, la situación se ha estabilizado y cada vez es menos probable el rompimiento de la unión monetaria. Mientras tanto, los esfuerzos por consolidar la creación de un mercado único se fortalecen.

Asia

El crecimiento asiático se acelera. En China, el sentimiento empresarial mejora notablemente gracias a la eliminación del problema de exceso de inventarios presente desde la Gran Recesión. La única incertidumbre ahora es si Japón iniciará una nueva guerra de divisas en el continente. El pasado 30 de noviembre, el Banco de Japón (BoJ) aprobó una segunda ronda de estímulos monetarios por 880 mil millones de yenes.

México

El IPC cerró el año en 43,705.83 puntos, 0.94% por encima de nuestro estimado publicado en abril pasado. Para el 2013, estimamos un rendimiento de 8.9%, con lo que el principal indicador terminará el año en alrededor de los 47,500 puntos.

A pesar de estimados relativamente pesimistas para la economía global en 2013, hay indicios de una mejora en casi todas las regiones. Eso debe impulsar la economía mexicana y con ello el mercado accionario -si estos indicios constituyen tendencia, podríamos revisar a la alza nuestro estimado para el IPC.

Aunque seguimos pensando que el mercado accionario mexicano se encuentra sobrevaluado, no encontramos motivos para un castigo significativo en múltiplos y si nuestros pronósticos relativamente optimistas para la economía global se cumplen, el mercado accionario deberá tener un año relativamente bueno -aunque por su valuación actual, no espectacular.

A pesar de los pronósticos globales que favorecían a Brasil, el mercado accionario mexicano obtuvo un rendimiento en dólares 28% superior. Esta importante diferencia hará que los fondos internacionales se mantengan atentos al desempeño de la economía mexicana.

Héctor O. Romero es director general de Signum Research.