Bearish en el sector de metales de la BMV

2013-03-14El Economista

Una vez terminada la temporada de reportes del cuarto trimestre del 2012, analizamos el panorama del sector de metales, que incluye a la industria minera y a la productora de acero.

Los resultados generales fueron débiles, en sintonía con la desaceleración de la economía global y, aunque las perspectivas cambiaron favorablemente para la economía nacional, las distorsiones en el mercado global de metales prometen el 2013 lleno de retos.

El factor común a nivel internacional fueron los bajos precios, que, en primera instancia, podrían explicarse por el freno en la actividad productiva de sectores clave en la segunda mitad del 2012, como el de energía, construcción e infraestructura; no obstante, los desequilibrios en la oferta fueron la principal razón y tendrán efectos duraderos en el corto plazo.

En el mercado del acero se reportó un exceso de capacidad en las plantas y un alto nivel de inventarios, principalmente, en China, que presionaron los precios a la baja.

En América del Norte se eligió una racionalización de la producción, que propició un cambio en la posición de los productores locales a una condición de precio aceptable. Por tanto, los precios ahora siguen el comportamiento de los materiales básicos, como el coque o el mineral de hierro, los cuales se han mantenido estancados.

Una relación semejante entre capacidad e inventarios se observó en el mercado del cobre. Es importante mencionar que, a pesar de que los precios mostraron un ligero repunte durante los últimos meses del año pasado, éstos estuvieron lejos de ser sustentados por repuntes consistentes en la demanda.

Se observó la afectación en algunos complejos mineros en Australia y África, por estragos climáticos principalmente, que propiciaron un déficit del metal en el mercado global de 105,000 toneladas métricas. La cotización promedio del cobre en el 2012 fue de 367 dólares por libra, lo que representó una caída de 10% anual.

El subsector de metales preciosos no reportó un mejor desempeño. Los principales catalizadores que impulsaron los precios durante el 2011 mermaron conforme el 2012 transcurrió.

La mayor afectación la sufrió la plata, con una caída en el precio promedio de la onza troy de 12% anual, en tanto el oro mostró un incremento menor de 6% anual, con respecto a 29% del 2011.

En sintonía con el panorama de la industria, el sector minero agregado en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en una muestra integrada por Autlá, GMéxico, ICH, Frisco y Peñoles, reportó un crecimiento en ventas de 2%, impulsado por moderados avances en los volúmenes. Sin embargo, el flujo operativo (EBITDA) cayó 8%, explicado por el aumento de las tarifas eléctricas, los precios de insumos de producción y los gastos de exploración.

En el 2013, persistirán los bajos precios, con un crecimiento menor en la demanda respecto de la oferta. Ante ello, la estrategia de la industria se enfocará en la consolidación de volúmenes de producción y reservas de metales; los anuncios de ejecución de Capex lo confirman.

No obstante, no se observará la misma ejecución dentro de las empresas del sector, ya que, si bien los bajos precios inciden directamente en los costos, sólo aquellos con mejor estructura operativa observarán crecimientos en los márgenes de rentabilidad y el EBITDA.

Identificamos dos empresas que mantendrán resultados destacados, con importantes eficiencias operativas: GMéxico, con base en la diversificación y en el ICH, por el potencial de crecimiento e incursión en nuevos proyectos.

Julio César Martínez Espinosa es Analista bursátil de Signum Research.