Gasto operativo, en la mira

2013-04-11El Economista

Cada trimestre realizamos en Signum Research un análisis agregado de las empresas que conforman el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC). De las 35 emisoras que componen el Índice, construimos un agregado de los estados financieros de 32 empresas. Las restantes no se incluyeron por ser grupos financieros o bancos (Compartamos, Inbursa y Banorte), al reportar bajo estándares contables distintos.

El análisis del IPC muestra tendencias globales muy interesantes que en algunos casos constituyen indicadores adelantados de la actividad económica. Recordemos que los ingresos de las empresas del Índice representan más de la quinta parte del producto. Estas empresas son empleadores importantes y muchas veces constituyen la punta de lanza económica de nuestro país.

Los activos totales de las empresas del Índice se incrementaron 2.6% respecto del trimestre inmediato anterior, con lo que lograron un nuevo máximo histórico. Al observar con detalle este rubro, encontramos que el activo circulante se incrementó 4.8% en el trimestre, con una mayor prominencia en la cuenta de efectivo e inversiones temporales, que creció 15.1% en el trimestre. En los trimestres anteriores habíamos encontrado un decremento continuo en efectivo.

La liquidez repuntó ligeramente. El promedio de liquidez de los últimos cinco años es de 1.05x, el nivel actual es de 1.08x. Las empresas cuentan con suficiente efectivo para afrontar sus obligaciones de corto plazo sin rematar inventarios, pero el margen de maniobra es estrecho.

En cuanto al capital de trabajo, encontramos que los inventarios subieron ligeramente (1.8%) pero la rotación logró aumentar, de 6.13x, a 6.26x, con lo que los días en que rota el inventario bajaron a 68.3. Ésta es una buena señal en términos de actividad económica doméstica. En contraste, las cuentas por cobrar se mantuvieron estables y lo mismo podemos reportar de los días de cobro que se han estabilizado en 37 días. La rotación de cuentas por pagar se incrementó significativamente, con lo que los días de pago se redujeron a 64, otra buena señal.

Las empresas del Índice han aprovechado un entorno de liquidez global incrementando sus pasivos (4.0% en el trimestre), vemos avances importantes tanto en pasivo de corto plazo (4.3%) como de largo plazo (3.7 por ciento). La deuda aumentó 1.1% en el trimestre, pero en los últimos cinco años el crecimiento promedio anual compuesto de este rubro es de 11 por ciento. Aprovechando las condiciones financieras domésticas, las empresas del IPC han cambiado la mezcla entre pasivo en moneda nacional y pasivo en moneda extranjera: la relación hoy es de 0.66, cuando el promedio de los últimos cinco años es de 0.48.

Las ventas de los últimos 12 meses muestran un máximo histórico. El margen bruto, que mostraba una tendencia a la baja desde el 2000, ha repuntado en los últimos tres trimestres. De hecho, aunque esto es una buena noticia para las empresas del Índice, es una mala noticia para la economía mexicana. La tendencia secular a la baja en el margen bruto mostraba un nivel de mayor competencia en la economía nacional, donde las mayores empresas del país eran incapaces de subir precios a voluntad. El hecho de que el margen bruto haya repuntado en los últimos trimestres del sexenio de Felipe Calderón habla muy mal de su capacidad de impulsar la competencia económica.

Desafortunadamente para las grandes empresas mexicanas, estas ventas récord y alzas en margen bruto no se traducen en un buen desempeño en el margen operativo, que no ha podido recuperar sus niveles anteriores a la Gran Recesión de 2008-2009.

La razón es alza notable en el gasto operativo. De hecho ésta es la razón por la cual la rentabilidad del capital invertido se ha estancado: a pesar de un notable incremento en la rotación de activos (ventas 12 meses a activos totales), el deterioro en el margen EBITDA frena el avance de la rentabilidad total de las empresas. Debemos mantenernos muy atentos a los incrementos en gastos operativos porque el mercado castigará a aquellas corporaciones que no logren mantener la disciplina.

Héctor O. Romero es director general