¿Final de bear market en Estados Unidos?

2013-05-16El Economista

Mientras los mercados en Estados Unidos alcanzan nuevos máximos, la Bolsa Mexicana de Valores acumula un desempeño negativo en el año, con un retroceso en el IPC de 4% al 16 de mayo. La razón es muy sencilla: las acciones mexicanas están adelantadas.

Esto lo hemos comentado en diversas ocasiones durante el año: al arranque del 2013, el múltiplo VE/EBITDA del mercado se encontraba por encima de 9.6 veces, en un percentil 98. Hoy el mercado se ubica justo por encima de 9.0 veces, en un percentil 90, nivel más aceptable, pero aún oneroso.

No obstante, a menos que se deteriore significativamente el entorno global, no consideramos que el índice se ajuste más allá de las 40,000 unidades, debido a que los inversionistas internacionales encuentran pocas opciones de inversión aceptables en un entorno de gran liquidez global.

Por eso mismo, el stock picking reviste una importancia especial en este entorno. La economía mexicana muestra ya una clara desaceleración que estimamos se revierta en la segunda mitad del año.

El FMI redujo la estimación de crecimiento en el 2013 para la economía mexicana en 10 puntos base, a 3.4%, la mitad de lo que redujo su estimación de crecimiento global.

En la producción industrial encontramos un bache en construcción y un estancamiento en manufacturas, desde junio del 2012. En el sector servicios vemos una moderada desaceleración. Afortunadamente, continúa el crecimiento en el empleo, aunque a tasas insuficientes. Finalmente, encontramos un lento crecimiento en la adquisición de maquinaria, equipo y renovación tecnológica, con un marcado decremento en la inversión en construcción.

ENTORNO GLOBAL

El entorno internacional no es más optimista. El FMI revisó las estimaciones de crecimiento global a la baja, en 20 puntos base a 3.3%, aunque aumentaron las estimaciones para Japón en 40 puntos base gracias al éxito de su nueva expansión monetaria.

La mayor reducción correspondió a Brasil, con 50 puntos base. El FMI estima que la economía de Estados Unidos crecerá 1.9% este año vs -0.3% para la eurozona.

De hecho, la eurozona se encuentra sumida en la recesión, el PIB agregado se contrajo más de lo esperado en el primer trimestre del año: -0.2 por ciento.

Mientras tanto, la economía de los 27 países de la Unión Europea cayó 0.1 por ciento. Francia, uno de los supuestos motores de la eurozona, cayó también en recesión, con un decremento de 0.2% en su producto.

Los riesgos para la economía global siguen siendo: fragmentación en la eurozona, contracción económica en Estados Unidos y un aterrizaje forzoso en las economías emergentes.

En Estados Unidos la economía se desacelera y es necesario acordar una estrategia fiscal creíble de mediano plazo que resulte en niveles sostenibles de déficit y deuda pública, aunque las últimas estimaciones de la Oficina Presupuestal del Congreso (CBO, por su sigla en inglés) consideran un déficit fiscal 24% inferior al estimado previamente por la misma agencia para este año.

Algunos de los principales indicadores de actividad económica, como PMI manufacturero, nuevas órdenes totales y Confianza del Constructor muestran un periodo de marcada debilidad.

No obstante, los principales indicadores accionarios se encuentran cerca de máximos históricos y por encima de las más fuertes barreras psicológicas recientes: 15,000 puntos para el Dow Jones, y 1,600 para el S&P.

Si las condiciones macroeconómicas mejoran en los próximos meses, el rompimiento de estos niveles podría configurar el fin del bear market de la última década.

Héctor O. Romero es director general de Signum Research.