Débiles ventas de comercio: poca confianza

2013-06-27El Economista

Durante el primer trimestre del año, el Producto Interno Bruto (PIB) en México tuvo una desaceleración, al registrar un crecimiento de apenas 0.8% anual. Diferentes sectores se han visto afectados; entre ellos, el comercial, que representa 15.9% del PIB total.

La confianza del consumidor ha tenido una fase de recuperación tras su caída en la crisis del 2008; sin embargo, no ha llegado al nivel de 100 puntos y ha mostrado una falta de fortaleza. Esto ha repercutido en los niveles de consumo de la población, que se refleja en las ventas de las principales cadenas comerciales del país.

Del total de la participación del sector comercio, las cadenas representadas por la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) abarcan 18.5 por ciento. Adicionalmente, del total del comercio al menudeo, las ventas de la ANTAD constituyen 45.9%, de ahí la relevancia de sus registros mensuales.

A mayo del 2013, las ventas mismas tiendas tuvieron un decremento de 0.3% y las ventas totales, un crecimiento de 4.8 por ciento.

En el acumulado del año, las ventas totales registran un crecimiento de 5.5%, mientras que las ventas mismas tiendas apenas alcanzan un alza de 0.6 por ciento.

Entre los principales elementos que han afectado al consumo, figura la transición en el gobierno federal. El cambio y reacomodo de puestos acarrea cierta desaceleración en lo que se vuelve a asignar el gasto y se ordenan los puestos de trabajo. Por otra parte, la inseguridad que se vive en el país afecta los hábitos de compra de las amas de casa.

También, el crecimiento económico en el entorno internacional ha carecido de dinamismo. Adicionalmente, se registra una gran competencia en el sector, no sólo dentro del comercio formal: una proporción importante de los consumidores sigue frecuentando el comercio informal.

Dentro de los diferentes tipos de tiendas de los miembros de la ANTAD, las establecimientos departamentales siguen teniendo el mejor desempeño. Gran parte del éxito se debe a la estrategia basada en el otorgamiento de crédito, ya sea crédito directo o bien, aquél enfocado en ofrecer mensualidades sin intereses así como recompensas en monedero electrónico.

Por su parte, las tiendas de autoservicio siguen reportando un crecimiento débil. Tras haber llegado al borde de una guerra de precios que buscaba atraer a los clientes con los costos más bajos del sector, ahora la estrategia ha cambiado. El consumidor ha modificado sus hábitos y encontramos que toma decisiones de una manera más sofisticada, en donde el precio ya no es el único factor que determina la compra.

Es así que las principales empresas han enfocado sus baterías en mejorar el servicio en el piso de ventas. Se ha incrementado el número de empleados buscando dar una atención más especializada.

En este contexto, creemos que el sector tendrá un repunte. Se espera que para la segunda mitad del año el dinamismo sea un poco mayor, aunque debido a las cifras registradas en los primeros meses no esperamos que se logre el objetivo de crecimiento en ventas de la ANTAD para el 2013, que estima un alza de 5% en ventas mismas tiendas y de 11.5% en ventas totales.

Cristina Morales es analista bursátil senior de Signum Research.