QE3 para rato, ¿qué sigue?

2013-07-11El Economista

El pasado 6 de junio, en el artículo titulado “Fin del dinero ultrabarato: primera llamada”, comentamos: “Es muy pronto para anticipar que ha finalizado la etapa del dinero ultrabarato, la era de tasas extremadamente bajas no llegará a su fin en los próximos meses, pero podemos pensar que el comportamiento de los mercados de los últimos días constituye la primera llamada de advertencia sobre lo que eventualmente ocurrirá.”

Esta semana, al publicar las minutas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés), se confirmó que al interior de la Reserva Federal de EU aún no existe un claro consenso sobre la necesidad de poner fin a la última ronda de estímulo monetario, la política llamada Quantitative Easing 3 (QE3), por lo que podemos afirmar que los mercados sobrerreaccionaron a los comentarios del 22 de mayo del presidente de la Fed, Ben Bernanke.

Las minutas de la Fed indican: “Varios miembros del Comité afirmaron que una mejoría notable en las perspectivas para el mercado laboral será necesaria para que sea apropiado reducir la compra de activos”. “Algunos miembros comentaron que se necesitaría confirmar la aceleración pronosticada en la actividad económica, antes de reducir el ritmo de compra de activos”, añade la minuta.

El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores ha mostrado un soporte importante alrededor de las 40,000 unidades, lo que corresponde a un múltiplo VE/Ebitda de 9.0x. Este múltiplo, aunque relativamente caro en términos históricos, constituye un piso importante en las observaciones diarias del índice en los últimos 12 meses. El índice recuperó hasta ayer 8% desde su mínimo, alcanzado el 24 de junio pasado, aunque aún le falta 13% para alcanzar su máximo histórico y 8% para alcanzar el nivel en el que cerró el 2012.

Reiteramos nuestro objetivo para el IPC en 45,144 unidades al cierre del 2013, pero es probable que sea revisado a la baja porque no esperamos un reporte corporativo muy favorable al segundo trimestre de este año, por lo que recomendamos cautela y una selección cuidadosa de títulos en las carteras de inversión.

Gradualmente, retornará el apetito por activos riesgosos a los mercados internacionales, pero los inversionistas no deben bajar la guardia. Es absurdo pensar que la política monetaria será indefinidamente laxa; además de absurdo, esto sería muy dañino para la economía global. En algún momento, la Fed tendrá que revertir el estímulo monetario y esto sucederá una vez que ceda el desempleo en EU.

Sobre el QE3, es probable que se empiece a reducir este año, en cualquiera de las próximas dos reuniones del FOMC: 30 de octubre o 17 de diciembre. Si esto ocurre, el QE3 finalizaría entre las reuniones de marzo 19 y junio 18 del 2014, con lo que el alza de tasas sucedería a partir de la segunda mitad del 2015.

Falta mucho para que esto ocurra; no obstante, aunque la eventual conclusión del incentivo monetario acarreará volatilidad -y por lo tanto oportunidades de compra- a los mercados, en el largo plazo los sólidos fundamentos económicos y financieros representarán una defensa imbatible contra los incrementos en tasas de interés que necesariamente tendrán que ocurrir.

Finalmente, debemos pensar que si nuestros portafolios de inversión se benefician más de un nivel de tasas de interés bajas que de una sólida recuperación económica global, entonces están mal diseñados. Tal como anticipamos hace un mes, la turbulencia y volatilidad en los mercados se ha disipado, pero debemos estar atentos, porque lo que ocurrió es simplemente la primera llamada de advertencia. Debemos rediseñar nuestras carteras de inversión para protegerlas ante un eventual incremento en tasas de interés a nivel global.

Héctor O. Romero es director general de Signum Research.