IPC: ¿qué esperar para la segunda mitad del año?

2013-08-22El Economista

Cada trimestre realizamos una revisión de nuestro objetivo del IPC para cierre de año y, en caso de ser necesario, ajustamos nuestra proyección de acuerdo con nuestro escenario base, dada la coyuntura actual y las expectativas generadas para el mediano y largo plazo.

Tras los resultados del primer trimestre del 2013, definimos nuestro nivel objetivo para el IPC en 45,144 puntos, desde 49,000 puntos.

El ajuste realizado se basó en el pobre crecimiento de la economía mexicana, que pasó de estimados promedio de 3.5% anual a un nivel de 3% e incluso inferior, ante una desaceleración de la demanda externa y un menor ritmo de recuperación -con respecto al esperado- del consumo interno, sin pasar por alto la disminución significativa del gasto público.

Estos factores se reflejaron inmediatamente en un recorte en los estimados promedio de los analistas, en aproximadamente de 10 a 15 por ciento.

Actualmente, el IPC opera en niveles de 40,000 a 42,000 puntos alcanzado incluso niveles de 37,000 a mediados de junio de este año, perdiendo todo el terreno ganado a finales del 2012 y principios del 2013.

Tras esta fuerte caída, el múltiplo VE/EBITDA se ubicó por debajo de 9x, incluso inferior a nuestro nivel de convergencia para cierre de año de 9.07x.

Así, se confirmó que el mercado accionario local estaba caro, como mencionamos desde principios de año, aunque continuó en máximos históricos, no disminuyendo de 75 percentil, aunque sí cotizando por momentos por debajo de nuestro umbral anterior de 9.07x.

Previo a la incertidumbre generada por una alta probabilidad de que la Fed inicie un recorte gradual en su plan mensual de estímulos monetarios, que -ya es un hecho- iniciará en su próxima reunión a mediados de septiembre, el estimado promedio de los analistas era de 45,600 puntos.

Además, las cifras al segundo trimestre del 2013 fueron poco alentadoras. Con incrementos marginales en ingresos y fuertes aumentos en gastos, lo que deriva en una presión en margen EBITDA y se refleja en menores niveles de rentabilidad, las expectativas se centran en la segunda mitad del año.

Así, tras estas cifras y dada la coyuntura económica, decidimos mantener nuestro estimado casi intacto.

¿Cuál es la razón? En parte, que la desaceleración de la economía mexicana para la primera mitad del año ya la dábamos por descontada, y en parte que a pesar del inicio del recorte en el plan de compra de activos por parte de la Fed, estimamos que la liquidez persista por al menos lo que resta del 2013 y la mitad del 2014.

Así, con un crecimiento estimado para el PIB en el 2013 de 2.9%, un margen EBITDA de 19.5% para el mismo periodo y un crecimiento en EBITDA anual, en términos reales, de 9%, esperamos un nivel de convergencia para el VE/EBITDA de 8.93x.

Esto implicaría, con 50% de probabilidad, que el IPC cerrará entre 42,955 y 47,419 puntos, con un nivel objetivo promedio de 45,407 puntos. A niveles de ayer de 41,007 puntos, implica una apreciación de 10.3%, rendimiento significativamente atractivo para un periodo de poco menos de seis meses.

Así, centrémonos en los fundamentos económicos, siguiendo la señal detrás del ruido para aprovechar las oportunidades de inversión que genera el mercado.

Carlos Ugalde es gerente de Análisis Financiero de Signum Research.