¿Mejores perspectivas para el comercio establecido?

2013-08-29El Economista

El último dato de crecimiento económico en el país aún muestra una desaceleración importante. Un menor gasto gubernamental, así como una recuperación global que muestran gran incertidumbre incidieron de manera negativa en la actividad doméstica. Esto naturalmente ha repercutido en la confianza del consumidor, la cual, durante la primera mitad del año, se ha desacelerado alejándose del nivel de 100 puntos. Adicionalmente, el fortalecimiento temporal de la moneda ha provocado un menor dinamismo en la zona norte del país, por el cruce de la frontera de los consumidores, quienes encuentran productos relativamente más baratos.

Sin embargo, la situación para el comercio establecido puede empezar a cambiar. Con un gradual crecimiento económico en Estados Unidos y una mayor actividad industrial doméstica, podemos anticipar una mejora en el dinamismo del sector comercial. Esta mejora anticipada, sin embargo, aún no se ha podido observar, pues los datos que se han dado a conocer en el sector muestran un rezago.

Tal es el caso de las ventas de la ANTAD, la asociación que agrupa a gran parte de las cadenas comerciales del país. Durante julio, las ventas totales de las tiendas afiliadas a ANTAD crecieron 2.4% en comparación con el mismo mes del año anterior.

No obstante, las ventas mismas tiendas decrecieron en 2.4%, mostrando baja en todos los tipos de tienda (autoservicios, departamentales y especializadas) y en todas las líneas de mercancía (supermercado, ropa y mercancías generales).

Una baja así no sucedía desde diciembre del 2008, en el ojo del huracán de la gran recesión global. Las tiendas de autoservicio vuelven a ser las más afectadas del sector, con una baja de 2.9% en ventas mismas tiendas durante julio de este año en comparación con el año anterior.

El desempeño en los diferentes formatos de este tipo de tiendas ha sido desigual. Aquellos orientados hacia los segmentos más altos de la población han superado el promedio del crecimiento en ventas mismas tiendas. Sin embargo, los formatos orientados a la base de la pirámide socioeconómica han sido los más afectados. Por otra parte, las tiendas departamentales, que habían sido las más defensivas en el sector, en julio tuvieron una afectación al tener una baja en ventas mismas tiendas de 1.3 por ciento.

Los programas de mensualidades sin intereses, así como de reembolsos en monedero electrónicos, han sido altamente efectivos, impulsando las ventas de manera importante.

Los primeros siete meses del año sin duda han mostrado una importante desaceleración para la ANTAD, las ventas totales acumulan un alza de 5.2% y un incremento de 0.3% en ventas mismas tiendas. A estas fechas, consideramos imposible que se alcance el estimado original de la ANTAD para este año, que contemplaba un aumento de 5% en ventas mismas tiendas y de 11.5% en ventas totales. Sin embargo, la perspectiva para los siguientes meses es ligeramente más favorable.

Cabe destacar que esta expectativa tiene un riesgo importante y esto es que si se lleva a cabo una reforma hacendaria que incluya más impuestos al consumo o la aplicación de IVA a alimentos y medicinas, tendríamos una afectación directa sobre el desempeño del comercio establecido. En caso contrario, la combinación de una mejora en la confianza del consumidor, acompañada de un mejor entorno internacional, debieran resultar en un mayor dinamismo hacia los siguientes meses.

Cristina Morales es analista bursátil senior de Signum Research