Débiles perspectivas para el sector comercial en México

2013-10-24El Economista

Durante septiembre, las ventas de las tiendas asociadas a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) vuelven a mostrar un bajo crecimiento de 1.8%, mientras que las ventas mismas tiendas decrecieron en -3.2 por ciento.

Una vez más, las ventas de tiendas de autoservicio son las más afectadas y las departamentales tienen el mejor desempeño, aunque en septiembre el crecimiento fue casi nulo.

Las débiles condiciones macroeconómicas siguen afectando de manera importante la confianza del consumidor, y por ende, al consumo. De entrada, la desaceleración en el gasto gubernamental representa un lastre importante y las remesas llevan cuatro trimestres de caídas consecutivas, esto -en su conjunto- ha hecho que las estimaciones de crecimiento para el año se hayan reducido, con lo que se espera ahora un magro crecimiento de 1.4% para el año.

Si bien las condiciones para el consumo no han sido ideales, septiembre se vio afectado adicionalmente por los fenómenos meteorológicos Ingrid y Manuel, que entraron al país por ambas costas. Se experimentó desabasto en tiendas por varios días y se interrumpió la cadena de distribución, con su consecuente afectación en el nivel de ventas.

No extraña entonces que los reportes financieros al tercer trimestre del año que se han publicado, en general, muestran un bajo crecimiento en ingresos. Dado el débil panorama para los ingresos, las empresas se han enfocado en lograr un estricto control de costos y gastos, buscando mantener en niveles estables los márgenes de rentabilidad, incluso logrando aumentos en el tercer trimestre del año.

No esperamos un cambio dramático en el entorno macroeconómico en el último trimestre del año. Sin embargo, las principales cadenas comerciales empiezan a actuar para lograr un impulso mayor en las ventas hacia el cierre del 2013 —en la medida en que el entorno actual lo permita.

Entre las principales estrategias, las empresas tratarán de superar a sus competidores en ofrecer los precios más atractivos para los consumidores. También, podremos empezar a ver algunos descuentos directos en algunas cadenas.

La dinámica en el sector ha cambiado: tras casi siete años en los que se eliminaron los esquemas de descuentos directos en algunos productos y, en cambio, se basaron preferentemente en la estrategia de ofrecer precios bajos siempre, ahora las promociones tradicionales marcan su regreso y ya se ofrecen descuentos de este tipo en algunas tiendas.

Adicionalmente, encontramos las ventas a meses sin intereses que han sido muy exitosas en los últimos años y que han significado gran parte del impulso en las ventas de las tiendas departamentales. Las empresas también buscarán ofrecer el mejor surtido de productos que les permita obtener un mayor tráfico de clientes.

Los siguientes meses podrían mostrar gradualmente un mayor dinamismo, pero con los altos comparativos del año pasado los crecimientos pueden ser casi nulos.

Para octubre no esperamos un buen desempeño, pues el consumidor ahora se espera para realizar sus compras durante el Buen Fin, en la tercera semana de noviembre.

Ya se empiezan a ver las promociones que se darán en esta gran venta anual que se realiza por tercer año consecutivo, en la que las empresas logran un gran volumen de ventas, pero sin altos niveles de rentabilidad, por las promociones tan agresivas que se aplican.

Con los resultados a la fecha y con las perspectivas para el último trimestre del año, descartamos por completo que se alcancen las ventas originalmente estimadas por la ANTAD.

Para el siguiente año, las perspectivas no son mejores, puesto que los incrementos en impuestos derivados de la miscelánea fiscal, recientemente aprobada por el Congreso, necesariamente afectarán la confianza del consumidor, en todos los segmentos socioeconómicos. Esta condición recesiva afectará al sector comercial en más de un sentido.