Rally de cierre de año

2013-10-31El Economista

Sin embargo, al cierre del 31 de octubre de este año, el Índice acumula un retroceso de -6.1% ubicándose en 41,038.65 puntos.

Las altas expectativas generadas a principios del 2013, con estimados promedio para el IPC superiores a los 47,000 puntos, fueron ajustados gradualmente a la baja ante el periodo recesivo que experimenta la economía mexicana y otros riesgos internos, como la miscelánea fiscal, y externos, como la probabilidad de que la Fed termine gradualmente con su estímulo monetario.

La economía mexicana actualmente se encuentra en fase recesiva, de acuerdo con el Indicador Cíclico Signum. Por otro lado, el desempeño de las empresas que conforman el IPC es pobre, con una fuerte caída en el margen EBITDA de aproximadamente 200 puntos base con respecto al margen reportado durante el mismo trimestre del año anterior.

A pesar de un panorama poco alentador, en el mercado accionario local se presentan ciertos efectos estacionales o patrones de comportamiento que es posible detectar y aprovechar para beneficio de nuestras carteras de inversión.

El comúnmente llamado rally navideño o rally de fin de año es uno de esos eventos estacionales que típicamente ocurren en el mercado accionario.

Realizando un análisis estadístico a nivel exploratorio de los últimos 23 años de historia del IPC, determinamos que diciembre es el mes en el que obtenemos el mayor rendimiento dado el riesgo asumido. El promedio de las variaciones mensuales en este mes fue de +4.3%. Marzo y noviembre son los siguientes dos meses con el mejor desempeño y menor riesgo asumido.

En un análisis exploratorio a nivel quincenal detectamos que, efectivamente, diciembre continúa generando rendimientos sobresalientes; no obstante, noviembre es un mes que no debemos descartar y cuyo desempeño podemos aprovechar tomando posiciones a principios de mes ?—o sea ya.

Entonces, si nos invertimos desde noviembre podemos obtener un rendimiento promedio histórico de +8.3%, por encima en cuatro puntos porcentuales a lo obtenido si incrementáramos posiciones hasta diciembre. De igual forma, considerando la volatilidad implícita en los rendimientos, el periodo noviembre-diciembre observa un mayor rendimiento por unidad de riesgo asumida que sólo diciembre, mencionando además que las dos opciones arrojaron que en 82.6% de los años analizados se obtuvieron rendimientos positivos.

Un ejemplo de esto lo tenemos al analizar el 2012, cuando el IPC experimentó un rendimiento de 5% entre noviembre y diciembre, comparado con 4.5% que experimentó sólo diciembre, cerrando el IPC en 43,705.83 puntos para una variación anual de +17.9 por ciento.

Así, considerando la historia de los 23 años analizados y con un rendimiento promedio histórico de 8.3%, para el periodo noviembre-diciembre, tendríamos que el IPC podría alcanzar hasta los 44,450 puntos superando nuestro objetivo promedio de 43,650 puntos.

Sin embargo, no podemos olvidar el riesgo implícito con una volatilidad de +/-10.1% sobre el rendimiento promedio y que existe 18% de probabilidad de que el IPC retroceda con respecto a su cierre de octubre.

Entonces, nuestra recomendación es comenzar a incrementar nuestras posiciones en el mercado accionario local para tratar de tomar ventaja de este rally de fin de año y compensar el mal desempeño que ha tenido el mercado accionario hasta el momento.

No obstante, debemos considerar que el panorama en el 2014 no es mucho mejor debido a que entrarán en vigor distintas disposiciones fiscales que inhiben el consumo, la industria y el comercio, especialmente el impuesto de 10% a las ganancias en Bolsa, que necesariamente impactará en el desempeño del mercado.

Esperamos que, a pesar de este ambiente poco propicio, gradualmente, mejoren los fundamentos y la rentabilidad de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores para configurar un mejor panorama de inversión en instrumentos capitales hacia los siguientes años.

El autor es Gerente de Análisis de Signum Research.