Perspectivas del mercado accionario

2013-11-07El Economista

En general, el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores fue incapaz de responder a este estímulo, lo que nos habla de una cierta fragilidad que tiene varias explicaciones: (1) el entorno recesivo que enfrenta la economía mexicana, (2) los incrementos impositivos aprobados por el Congreso y que pronto que entrarán en vigor, (3) específicamente el impuesto a las ganancias en Bolsa, (4) la percepción de una mayor intervención gubernamental en la economía, (5) los múltiplos relativamente elevados y (6) los débiles resultados corporativos de los últimos tres trimestres.

Sobre los tres primeros puntos ya hemos comentado ampliamente en este espacio, sólo falta esperar cuál será la magnitud, que puede ser considerable, de los efectos negativos sobre la economía real de una mayor carga tributaria y las ineficiencias y distorsiones que naturalmente crea una mayor participación gubernamental en la economía. Es muy probable que la estimación de crecimiento en el PIB para el 2014, que ahora se ubica en 3.41%, se siga revisando a la baja, aunque tal vez no con la misma velocidad con que se redujo la del 2013, que pasó de 3.5 a 1.24%, en tan sólo ocho meses.

Entre las distorsiones que podemos encontrar, por ejemplo, tenemos que gravar los dividendos a partir del 2014 puede implicar que algunas empresas decidan distribuir excedentes de efectivo a los accionistas, antes de que concluya este año —lo que podría ser positivo en algunos casos—, aunque dados los bajos niveles de efectivo en caja, no esperamos pagos de dividendos muy importantes. Vale la pena comentar con más detalle los últimos dos factores.

En 9.49 veces, el múltiplo VE/EBITDA del mercado accionario se encuentra por encima del percentil 83, lo que implica que 83% de las observaciones diarias de este indicador en los últimos cuatro años se encuentran por debajo del nivel actual —es importante comentar que en febrero el múltiplo del mercado se encontraba en el percentil 98, que es cuando afirmamos que el mercado estaba muy caro; los eventos subsecuentes nos dieron la razón.

Es poco probable que el múltiplo se aprecie notablemente desde estos niveles, fuera de una reforma energética exitosa, no encontramos factores de impulso al múltiplo. Entonces, si el múltiplo tiene una expansión limitada, desde nuestro punto de vista, lo único que puede impulsar al mercado accionario son las perspectivas de mayores crecimientos en EBITDA, que pueden ser resultado de un incremento en ventas y expansión en márgenes.

Las ventas no se incrementarán mientras se mantenga el entorno recesivo, que puede durar varios trimestres más, sobre todo a la luz de los incrementos impositivos.

Aunque ligeramente, los márgenes se están recuperando en varias emisoras, gracias a un esfuerzo por recortar costos y gastos, pero sobre todo lo último. Recientemente comentamos que era imperativo ver un esfuerzo de recortes en gastos, porque su crecimiento desmedido afecta seriamente al margen operativo; nos complace ver que finalmente este esfuerzo se está realizando en varias emisoras, no obstante esto no será suficiente para ver una apreciación notable en el IPC desde los niveles actuales.

De 40 emisoras que analizamos al tercer trimestre del año, tres tuvieron un excelente reporte (SPORT, ALSEA y ACTINVR); 15 mostraron buenos resultados (ALFA, BIMBO, BOLSA, COMERCI, FIHO, FINDEP, FINN, FSHOP, FUNO, IENOVA, LAB, MEGA, TLEVISA, VESTA y VOLAR). El resto de las emisoras tuvieron reportes regulares o malos. Ésta es una proporción de 55%, que pocas veces hemos visto. En los últimos años, los buenos reportes corporativos dieron un fuerte impulso al mercado accionario, no así en los últimos tres trimestres.

No obstante, a pesar del entorno complicado que vive la economía doméstica, como siempre, esperamos un rally de fin de año como un fenómeno meramente estacional. Esto debe llevar al índice alrededor de nuestro objetivo, en las 43,650 unidades. Conforme nos acerquemos a este nivel, recomendamos reducir las posiciones en capitales.