EU se recupera ¿y México?

2013-11-14El Economista

Sin embargo, un factor de alta relevancia y que no ha logrado ser compensado con un impulso del consumo interno es la desaceleración experimentada por la economía estadounidense, que ha profundizado el bajo desempeño de la economía mexicana en el 2013. Se esperaba que en la segunda mitad del año la actividad económica en EU impulsara a la economía nacional, no obstante, esto no sucedió, debido a obstáculos de carácter político que enfrentó la nación vecina, lo que recortó puntos de crecimiento al PIB estadounidense.

Esto se reflejó de forma significativa en el Índice de Actividad Nacional (CFNAI, por su sigla en inglés), elaborado por la Fed de Chicago, que a través de 85 indicadores, divididos en cuatro categorías, determina el ritmo de actividad económica en EU y advierte sobre posibles presiones inflacionarias.

Así, apenas en agosto, el CFNAI logró ubicarse en terreno positivo durante el año, continuando dicho comportamiento en septiembre, con buenas señales de desempeño, principalmente en las categorías de producción, debido a la recuperación en la actividad industrial y a cierta estabilidad en la categoría de empleo, que continúa recuperándose, aunque a un ritmo gradual.

Preocupa la categoría de consumo, que se mantiene como la más rezagada y en terreno negativo desde enero del 2007. Es de suma relevancia este rubro, ya que permitiría una menor dependencia del sector externo y contribuiría a una recuperación sostenible en la actividad económica de EU.

Cabe mencionar que la categoría de consumo reportó un impulso en el 2012 por las bajas tasas de interés en el mercado de vivienda, que favorecieron mayores permisos e inicios de construcción. Sin embargo, con el temor generado por un posible recorte en el programa de estímulo mensual de la Fed, tal desempeño mermó en el 2013.

Cabe mencionar que la categoría de consumo reportó un impulso en el 2012 por las bajas tasas de interés en el mercado de vivienda, que favorecieron mayores permisos e inicios de construcción. Sin embargo, con el temor generado por un posible recorte en el programa de estímulo mensual de la Fed, tal desempeño mermó en el 2013.

El consumidor y el empresario estadounidenses deben percibir que sus finanzas públicas mejoran y que el panorama económico es alentador, ya que de no ocurrir, los riesgos aún latentes en la economía, como los temas de carácter fiscal, impedirán experimentar una recuperación sostenible en el corto plazo.

Al considerar un horizonte de un año, que nos ubicaría en la segunda mitad del 2014, buscando realizar un poco de inferencia y tomando como base el promedio móvil de tres meses del CFNAI, calculamos que existe una nula probabilidad, 0.04%, de que la economía estadounidense entre en una fase de recesión, lo que incrementa la probabilidad de que la economía mexicana supere la etapa de recesión en la que actualmente se encuentra.

Esto concuerda con nuestro Indicador Cíclico Signum (ICS), que tras retroceder en los últimos siete meses, logró experimentar un mejoría, aunque modesta, pero que augura un panorama más alentador para el próximo año, sin dejar a un lado algunos eventos, como el caso de la reforma fiscal, que limitarán el potencial de crecimiento de la clase media y la economía mexicana en el mediano plazo.

Así, de acuerdo con el ICS y bajo un escenario conservador, estimamos que la economía mexicana lograría entrar en una fase de recuperación hacia finales del primer trimestre del 2014 y principios del segundo, si consideramos el balance de riesgos actual en línea con la recuperación incipiente, hasta el momento, de la economía estadounidense y conscientes de que la recuperación de la economía mexicana experimentaría tal escenario positivo con algunos meses de desfase respecto de su principal socio comercial.

carlos.ugalde@signumresearch.com