Apuntes sobre el entorno económico

2014-02-13El Economista

Los datos más recientes acerca de la actividad económica, la producción industrial y el comercio muestran que México enfrenta condiciones recesivas y la disparidad en los pronósticos de crecimiento del PIB no apunta a un periodo de recuperación en el corto plazo.

Los pronósticos de consenso sobre el crecimiento para la economía mexicana en el 2014 han venido a la baja en poco tiempo debido a los datos que se han ido publicando al arrancar el año. La producción industrial se contrajo 0.7% en el 2013 y el índice de confianza del consumidor se desplomó más de 15% anual.

Por otra parte, -de acuerdo con cifras de la ANTAD-, las ventas mismas tiendas reportadas en enero tuvieron una disminución de 1.7%, principalmente por el segmento de autoservicios con una caída de un 3.5%, debido en parte a la miscelánea fiscal aprobada por el Congreso el año pasado.

La inflación de enero que se ubicó en 4.48%-la mas alta en los últimos cinco años- fue producto, por un lado, de la alza de los combustibles y, por el otro, del incremento en los impuestos al consumo de bebidas y de alimentos conocidos como chatarra, (alimentos con más de 275 calorías por cada 100 gramos de producto).

Esta alza en los impuestos en bebidas y productos de alto contenido calórico puede representar, en los diferentes formatos, desde un 25% del catálogo de productos en un supermercado como Walmart y Soriana, hasta un 50% en las tiendas de conveniencia como Oxxo, de FEMSA.

El argumento señalado en la exposición de motivos para el establecimiento de dichos impuestos es combatir el sobrepeso y la obesidad. Lo cierto es que no se prevén programas reales o dirigidos en materia de salud que complementen estos impuestos. La Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal del 2014 estima ingresos provenientes por estos impuestos por 12,455 millones de pesos; sin embargo, en el presupuesto de egresos de la federación únicamente se destina para la prevención contra la obesidad la cantidad de 326 millones de pesos, es decir, menos de un 3% de lo recaudado.

Existe evidencia de que gran parte del gasto no va a inversión sino a gasto corriente que es improductivo y no podemos señalarlo como un detonante del crecimiento económico para el 2014.

México ha pasado de manera efímera de un boom de buenas expectativas por las reformas políticas y económicas aprobadas por el Congreso al reconocimiento por parte de los mercados del timing de largo plazo de la reforma energética, así como los efectos negativos a corto plazo de la miscelánea fiscal.