Continúa la debilidad en los reportes de las empresas que integran el IPC

2014-03-07El Economista

Llevamos casi un año desde que externamos nuestro pesimismo respecto del mercado accionario mexicano: el desempeño del mercado nos ha concedido razón. La causa principal es el deterioro en los principales indicadores fundamentales del principal indicador del mercado que empezamos a percibir en el reporte al primer trimestre de 2013, el punto de inflexión no ha llegado.

Hoy, las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores han terminado de reportar al cuarto trimestre del 2013 (2013-IV) y aunque los resultados son un poco mejores a lo que esperábamos en Signum Research, cuando consideramos las principales empresas, aquellas que integran el índice, los resultados son pobres.Hoy, las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores han terminado de reportar al cuarto trimestre del 2013 (2013-IV) y aunque los resultados son un poco mejores a lo que esperábamos en Signum Research, cuando consideramos las principales empresas, aquellas que integran el índice, los resultados son pobres.

Entre las principales tendencias encontramos que los activos totales se incrementaron 0.7% trimestre a trimestre (t/t) —todos los crecimientos en términos reales. Dentro de los activos, el efectivo e inversiones temporales cayó 17.2% (t/t). Esta cuenta ya mostraba recuperación desde que cayó hace tres trimestres a niveles no vistos desde el 2006, sin embargo, una vez más se acerca a niveles mínimos— y en un entorno de menor liquidez global esto preocupa.Entre las principales tendencias encontramos que los activos totales se incrementaron 0.7% trimestre a trimestre (t/t) —todos los crecimientos en términos reales. Dentro de los activos, el efectivo e inversiones temporales cayó 17.2% (t/t). Esta cuenta ya mostraba recuperación desde que cayó hace tres trimestres a niveles no vistos desde el 2006, sin embargo, una vez más se acerca a niveles mínimos— y en un entorno de menor liquidez global esto preocupa.

Los inventarios prácticamente permanecieron sin cambios, pero la rotación de inventarios disminuyó de 8.07x a 7.99x en el trimestre, con lo que los días en que rota el inventario (con base en 12 meses, para evitar problemas de estacionalidad) subieron a 45.69 desde 45.48 en el trimestre anterior. No obstante, éstos son niveles considerablemente inferiores a los que encontramos incluso antes de la crisis, cuando se ubicaban en 55 días. Ésta es una de las pocas buenas noticias que encontramos a nivel agregado en las empresas del índice, en los últimos trimestres.

La liquidez se sigue deteriorando. La prueba del ácido se encuentra en 0.95x, lo que implica que las empresas no tienen recursos suficientes para liquidar sus pasivos de corto plazo sin liquidar inventarios —lo que indica presiones a la baja en los precios, y por lo tanto en los márgenes. La prueba del ácido ha mostrado un deterioro continuo desde su máximo local en 2010-II, cuaLa liquidez se sigue deteriorando. La prueba del ácido se encuentra en 0.95x, lo que implica que las empresas no tienen recursos suficientes para liquidar sus pasivos de corto plazo sin liquidar inventarios —lo que indica presiones a la baja en los precios, y por lo tanto en los márgenes. La prueba del ácido ha mostrado un deterioro continuo desde su máximo local en 2010-II, cuando se encontraba en 1.27x, y las empresas podían hacer frente con holgura a sus compromisos de corto plazo sin liquidar inventarios.ndo se encontraba en 1.27x, y las empresas podían hacer frente con holgura a sus compromisos de corto plazo sin liquidar inventarios.

La rotación de cuentas por pagar muestra un ligero deterioro en el trimestre, con lo que los días de pago se incrementaron de 52.57 a 53.54; no obstante, esto es una mejora notable del nivel de 76 días que tenía esta variable hace apenas dos años. Los días de cobro se mantienen relativamente estables, en 37 días —y esta estabilidad en sí misma constituye una buena noticia.

La deuda disminuyó en el trimestre 2.7%, otra buena noticia, pero debemos considerar que se ha incrementado a razón de 4.75% promedio anual durante los últimos 5 años. No obstante, la razón deuda neta a EBITDA muestra ya un nivel de 1.8x, con incrementos continuos desde 2010-I, cuando se encontraba en 1.5 veces. Consideramos que las empresas sanas deben mantener un nivel inferior a 2x en esta razón.

En el estado de resultados, prácticamente no encontramos tendencias favorables. Para empezar, las ventas trimestrales cayeron 1.1% en términos reales contra el mismo trimestre del año anterior. La rentabilidad de las emisoras que integran el IPC no mejorará significativamente mientras no se retome el dinamismo en esta variable fundamental. Su estancamiento refleja el mal desempeño de la economía en los últimos 12 meses. No obstante, al parecer lo peor está por venir. Los pocos datos que tenemos sobre el desempeño de la economía en los primeros dos meses del año nos hace pensar que el primer trimestre será el peor desde la gran recesión del 2008.

Para eliminar la estacionalidad propia de las operaciones corporativas, observamos los márgenes 12M, en lugar de los márgenes trimestrales. En el caso del margen bruto, podemos apreciar que durante el último trimestre se acentuó la baja. La tendencia secular a la baja del margen bruto no necesariamente es una mala noticia para la economía mexicana: es un indicador de un mayor nivel de competencia, no obstante, las empresas ven mermada su rentabilidad.

En el caso del margen operativo y del margen EBITDA, se observan caídas que se agregan a la tendencia que observamos desde 2009-IV. El margen EBITDA hoy se encuentra en 20.9%, cuando hace cuatro años estaba casi 300 puntos base por encima de este nivel. Si sumamos a este resultado el deterioro que observamos en la rotación de activos, entendemos la razón de la caída en rentabilidad a capital (ROIC, por su sigla en inglés), que se encuentra en 16.1%, que no es una mala cifra en un comparativo internacional, pero no se acerca a los niveles de 20% que mostraba antes de la gran recesión.