Mejora pronóstico para el IPC

2014-05-22El Economista

En lo que va del 2014, el IPC ha experimentado movimientos encontrados, como consecuencia de factores internos y externos. Tras cerrar el 2013 en 42,727.09 unidades, el índice ha registrado una tendencia a la baja hasta alcanzar niveles por debajo de los 40,000 puntos, con un mínimo local en 37,950.97 unidades, el 14 de marzo.

Este comportamiento es consecuencia de los temores generados a nivel global por el inicio de recortes en el plan de compra mensual de bonos del Tesoro y MBS, sumado a la turbulencia en las economías emergentes tras los altos niveles de déficit en cuenta corriente, además de los riesgos latentes de carácter interno como un menor gasto público en el 2013 y bajas expectativas de crecimiento para el PIB en este año, derivadas de los efectos de la reforma fiscal y el retraso en la aprobación de las leyes secundarias.

Como se esperaba, los reportes trimestrales al primer trimestre del 2014 fueron poco alentadores, en línea con nuestros estimados. De acuerdo con nuestros cálculos y sin considerar Grupos Financieros, ni ALPEK y KOF, subsidiarias de ALFA y FEMSA, respectivamente, las empresas del índice reportaron una caída en ventas a 12 meses de -2.7% a/a frente a nuestro estimado de -4.7% a/a. Los ingresos registrados superaron nuestra previsión, sin embargo, el EBITDA a 12 meses no lo logró, retrocediendo en -6.62% a/a en términos reales (estimado de -5.3 por ciento).

Lo anterior, como consecuencia de los efectos derivados de la reforma fiscal en México, que frenaron la recuperación del consumo interno, junto con la desaceleración de la economía estadounidense tras el impacto negativo de las condiciones climatológicas, lo que ha prolongado el periodo de recesión en el que se ubica la economía mexicana como lo muestra nuestro Indicador Cíclico Signum.

Debemos ser cautelosos respecto de una recuperación acelerada de la economía mexicana para la segunda mitad del año, dados los bajos niveles en los que se encuentran variables macroeconómicas como Inversión Fija Bruta, Producción Industrial y Confianza del Consumidor. Así, hemos mantenido las estimaciones de crecimiento para el PIB en 2.73%, con incrementos anuales entre 2.5 y 2.8% interanual para el tercero y cuarto trimestres del 2014.

De esta forma, ajustamos las proyecciones de alza para ventas y EBITDA en el 2014. En el primer caso, los ingresos crecerían 4.5% desde 5.7%, mientras el EBITDA avanzaría 5%, desde un 6.4%, cifras reales. Sin embargo, son de suma importancia los niveles de VE/EBITDA en los que cotiza el IPC.

En lo que va del año, el VE/EBITDA experimenta un promedio de 8.67x y tras el cierre del primer trimestre del 2014 oscila entre 8.59 y 8.86x, logrando superar en esporádicas ocasiones la mediana de los datos históricos del múltiplo en un periodo del 15 de noviembre del 2012 a la fecha, nivel de 8.78x, rango de tiempo en el que estimamos que refleja las características estadísticas propias de un múltiplo. Al cierre de la sesión del 22 de mayo, el VE/EBITDA se ubicó en 8.82x, por lo que cotiza a valor justo.

Así, decidimos ajustar nuestro nivel de convergencia al cierre del 2014 de 8.78 a 8.90x, fundamentado en un crecimiento perpetuo de 3.75%, aún sin reconocer los efectos de las reformas estructurales en el mediano y largo plazo. Considerado nuestro escenario base para el crecimiento en EBITDA y con base en el nivel de convergencia estimado para el VE/EBITDA, nuestro objetivo puntual para el IPC al cierre del 2014 es de 45,780 puntos, desde 44,336 unidades, para una apreciación potencial anualizada de 9.3% respecto del cierre de 41,943.96 puntos reportados al 22 de mayo del 2014, con un intervalo de confianza de 50% entre 43,363 y 47,765 unidades.

carlos.ugalde@signumresearch.com