Análisis agregado del IPC al cuarto trimestre del 2014

2015-03-12El Economista

En nuestros artículos anteriores hemos comentado los reportes al cuarto trimestre de las empresas que cubre Signum Research; hemos mencionado los reportes excelentes de Bachoco, Walmex, GAP y ASUR, de hecho en general recomendamos la inversión en aeropuertos.

Hablamos de los buenos reportes como los de Alfa, Alsea, Comercial Mexicana, Fibra Prologis, Fibra Hotel, Fibra Shop, Grupo Financiero Banregio, Grupo México, City Express, OMA, y Sports World; todas con recomendación de compra por Signum Research. Entre los reportes malos, vale la pena mencionar el de la BMV, por circunstancias temporales que pueden crear una buena oportunidad de inversión. Gissa también reportó cifras negativas, pero su división automotriz despierta nuestro interés. Por mucho, el peor de todos los reportes fue el de Genomma Lab, lo que se reflejó en una caída acumulada del precio de la acción en casi 50%, cuatro jornadas después de su reporte de resultados. A partir de ese punto, la acción se ha recuperado en 26%, pero ha perdido la confianza de los inversionistas y analistas. De una muestra de 56 emisoras analizadas por Signum Research, 9% muestra resultados excelentes, 56% buenos, 19% regulares y 17% malos. La suma de excelentes y buenos resultados alcanza su mayor nivel en el año, en 65 por ciento.

Independiente del análisis específico de las emisoras, desde hace años realizamos un análisis agregado de los fundamentos de las empresas que componen el IPC de la BMV. Este análisis nos permite identificar tendencias que en muchos casos constituyen un indicador avanzado de la economía mexicana. Consideremos simplemente que las ventas de las 35 empresas del índice representan alrededor de una quinta parte del PIB nacional. Hablamos de las empresas más grandes y mejor capitalizadas de México, que también representan la punta de lanza en materia tecnológica, con excepción de algunas multinacionales con operaciones en nuestro país. Finalmente, estudiar los fundamentos de este conjunto empresarial nos permite aproximar tendencias en el nivel de cotización del principal indicador bursátil. Aunque fue el mejor trimestre del año para muchas de las empresas del mercado, difícilmente podemos pensar que los efectos recesivos de la reforma fiscal han concluido. De hecho, algunos indicadores muestran un deterioro aún mayor, como es el caso de la liquidez, el apalancamiento y la rotación de activos.

Balance

En el cuarto trimestre del 2014, los activos totales agregados crecieron en 11.71% en términos reales, con lo que se acumulan cuatro trimestres de alza, después de más de 10 periodos de estancamiento. La cuenta de efectivo einversiones temporales para esta muestra creció en 9.55 por ciento. En términos de liquidez, por segunda vez en el año, la prueba del ácido se ubicó por debajo del umbral de 1.0x, en 0.94x, lo que implica que las empresas no son capaces de enfrentar sus obligaciones de corto plazo sin rematar inventarios, lo que presiona los márgenes y constituye una fuerza deflacionaria y, por lo tanto, recesiva.

Reforzando esta tendencia, el indicador de días de cobro continúa deteriorándose, alcanzando los 38.86 días desde 38.16 al tercer trimestre; aunque el deterioro parece minúsculo, se ha mantenido desde finales del 2013.

Una buena noticia en el balance de las empresas es el crecimiento en la cuenta de propiedad, planta y equipo, que por primera vez en varios años muestra tres trimestres consecutivos de avance. De hecho, el avance en este indicador muestra la mayor tasa anual en 14 trimestres, con 10 por ciento. Esperamos que, conforme los efectos de algunas de las buenas reformas permeen a través de la economía, este rubro continúe incrementándose, con lo que mejorarán las perspectivas para la productividad en la economía mexicana.

A pesar de la depreciación del peso, la proporción de pasivos en moneda nacional respecto a los pasivos en moneda extranjera se mantuvo en 0.53x. La razón de deuda neta a EBITDA continúa deteriorándose.

Resultados y Rentabilidad

Aunque tímidamente, las ventas netas 12 meses (12M) continúan su crecimiento por tercer trimestre consecutivo, una buena señal que a todas luces necesita reforzarse para pensar que se han salvado las consecuencias sobre la economía real de la reforma fiscal. El margen bruto 12M se deterioró ligeramente en el trimestre, al pasar de 35.9 a 35.7 por ciento.

La depreciación de la moneda, entre otros efectos, ha causado la continuación en el deterioro del margen operativo 12M, que cayó de 13.9 a 13.8% en un trimestre. Cabe mencionar que esta tendencia a la baja viene desde el cuarto trimestre del 2011, cuando el margen operativo 12M se ubicaba en 17.9 por ciento. El margen EBITDA muestra un alza marginal en el trimestre al pasar de 20.7 a 20.9 por ciento.

La rentabilidad medida como ROIC (retorno del capital invertido, por sus siglas en inglés) es el producto del margen EBITDA 12M por la rotación de activos. Desafortunadamente, la rotación de activos se sigue deteriorando, con lo que al multiplicarse por un margen EBITDA prácticamente lateral, resulta en un deterioro en la rentabilidad de las empresas del IPC, que pasa de 15.2 a 15%, aún elevado si tomamos en cuenta que el ROIC de las empresas del SyP 500 es de alrededor de 8 por ciento.

*Héctor O. Romero y Ana María Tellería son director general y analista senior en Signum Research, respectivamente.