Flexibilizan inversión en CKD

2015-05-31El Economista

Las autoridades financieras flexibilizarán la inversión de las afores en instrumentos estructurados, como son los certificados de capital de desarrollo (CKD). Ello permitirá duplicar el monto que se destinará a esos vehículos.

Carlos Noriega, presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), adelantó que con esta facilidad regulatoria, la inversión de las afores en CKD podría pasar de 80,000 a más de 160,000 millones de pesos.

Los CKD son valores fiduciarios que se dirigen a financiar uno o más proyectos, mediante la adquisición de empresas enfocadas a sectores como el de la infraestructura, inmobiliarios, minería, energía, empresariales en general y desarrollo de tecnología.

Carlos Ramírez, presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) reveló que en los próximos días se subirá a la Cofemer la circular única financiera que incluye un apartado especial para los instrumentos estructurados, en la que se simplifica y se desregula el proceso de supervisión de los certificados, “lo que ayudará a que las afores tomen decisiones más rápido”.

Al mismo tiempo, mencionó que la Secretaría de Hacienda, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México trabajan para desarrollar nuevos vehículos que permitan a las afores participar de manera más activa en algunos instrumentos como los CKD.

Carlos Noriega precisó que como parte de las modificaciones se buscará que las visitas de supervisión sean más sencillas: “Cada afore determinará los procesos para evaluar un CKD en el que pretenden participar, por lo que tendrá la obligación de contar con una política para invertir en este vehículo”.

Incluso, agregó, la afore deberá conocer la rentabilidad mínima del instrumento y comprobar la experiencia del administrador.

En consecuencia, dijo, al facilitar el proceso de inversión se podría duplicar la demanda, sin embargo, en la parte de la oferta también se requieren nuevos proyectos, por lo que se prevé también que con reglas más sencillas, más inversionistas coloquen certificados en el mercado”.

“En el caso de las afores, nosotros estaríamos en posibilidad de duplicar el monto en instrumentos estructurados en dos años, pero será necesario que la oferta también detone”, aseguró.

Casi el total a las afores

Del 2009 a la fecha, se han colocado cerca de 40 CKD y del total de las emisiones, las afores participaron con 89.7% de las emisiones.

En la actualidad, la inversión de las afores en instrumentos estructurados, que incluyen CKD y fibras, es de 5%, pero el límite es de 20% de la cartera de cada siefore.

Datos de la Consar revelaron que sólo cuatro de 11 afores son inversionistas activos en los CKD.

La ley permite a las administradoras invertir en cuatro tipos de instrumentos estructurados: CKD, fibras, REIT (equivalente a fibras en Estados Unidos) y certificados bursátiles.

De los recursos que las afores tienen en los CKD, 34.6% corresponde a CKD de inversiones en capital, 30% de infraestructura, 23% inmobiliarias, 5.2% de energía, 4.1% forestales y 3.1% de servicios financieros.

Más exclusivos

Armando Rodríguez, analista de Signum Research, consideró que los inversionistas en los CKD son más selectivos respecto de los fideicomisos de infraestructura en bienes raíces.

Carlos Ramírez destacó que como parte de las capacidades de gestión de las afores, se requerirá una mejor certificación a todos los funcionarios de inversiones, riesgos, back office y contralorías.

También se deberá aplicar una diferenciación por actividad (inversión y riesgos) y vehículo (derivados y CKD) que realice cada funcionario, por lo que en caso de incumplimiento se sancionará y se incorporarán certificaciones para la certificación en instrumentos estructurados.

El funcionario admitió que hasta ahora hay diversos factores que limitan una mayor oferta de vehículos de largo plazo y que se relacionan con la baja profundidad de los mercados financieros en México; escasez de proyectos y administradores, así como riesgos políticos, sociales y legales.

Reconoció que los principales retos de las inversiones en CKD son: encontrar proyectos seguros y confiables; fomentar la selección de los mejores administradores; perfeccionar los métodos de análisis de las afores, así como avanzar en el fortalecimiento del gobierno corporativo.

Pero además, se requiere adecuar la estructura de los CKD a la de los fondos internacionales, fomentar la participación de otros inversionistas, permitir una mayor diversificación y fomentar el mercado secundario.

Armando Rodríguez mencionó que dentro de las siefores hay espacio para que amplíen su inversión en instrumentos estructurados.

No obstante, ante un posible aumento en las tasas de interés, las afores mostraron cautela para invertir en algunos vehículos, tal es el caso de los fibras, ya que las administradoras prefieren bonos de largo plazo que podrían ser más atractivos.