Ven riesgoso lanzar fideicomiso ahora

2015-09-04El Economista

La volatilidad que azota a los mercados bursátiles del mundo, la posible alza en tasas de interés y los precios bajos del petróleo hacen del actual un momento arriesgado para que el gobierno federal instrumente el Fibra E, por lo que quizá deba esperar (hasta ) inicios del 2016 para instrumentarlo, comentaron analistas.

“En los mercados hay bastante volatilidad como para hacer una oferta pública inicial (...) Si el nuevo fideicomiso se lanza en la Bolsa Mexicana de Valores es conveniente esperar a que los mercados se calmen”, consideró Armando Rodríguez, analista de la firma Signum Research.

Comentó que lo más viable es que se lance a finales de este año o principios del 2016. “Difícilmente se emitiría en el corto plazo —septiembre u octubre— ya que son meses en los que se prevén cambios en la política monetaria de Estados Unidos, lo cual podría generar mayor volatilidad”, abundó.

En el Fibra E se aglutinarían activos inmobiliarios del sector energético, básicamente de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad, y su creación ?—anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto durante su tercer Informe de Gobierno— responde a la necesidad de captar recursos para inversión en un entorno de escasez de recursos presupuestarios.

Con esta medida el gobierno federal estaría abriendo la participación de la Iniciativa Privada (IP) en proyectos que anteriormente sólo correspondían al Estado, precisa.

“A través de la IP se busca incentivar o compensar la reducción del gasto e inversión que ha ejercido el gobierno, ya que los recursos van a disminuir por el descenso en el precio del petróleo”, comentó el especialista en fideicomisos de inversión en bienes raíces (fibras).

Fortaleza en EU

Entrevistado por separado, Jaime Martínez Negrete Espinosa, presidente de Morgan Stanley México, detalló que estos instrumentos, genéricamente considerados Master Limited Partnership (MLP), han sido de enorme utilidad para la consolidación del sector midstream de la cadena de hidrocarburos en Estados Unidos porque cuentan con elementos atractivos como la visibilidad que los inversionistas tienen sobre los flujos de los proyectos, además de que se establecen mediante programas con obligaciones de crecimiento, consiguen beneficios fiscales interesantes y no afectan las calificaciones crediticias, al ser considerados vehículos financieros y no deuda.

Alfredo Álvarez Laparte, socio líder del segmento de Energía de ErnstyYoung para México y Centroamérica explicó que además son una figura transparente con una sola unidad para todos los inversionistas, por lo que los flujos dejan de ser variables y sólo están correlacionados con la utilidad. Con base en la experiencia estadounidense, recomendó a los inversionistas buscar tasas de participación de entre 28 y 32% para que las operaciones tengan dividendos que no generen impuestos adicionales.

Javier Artola, vicepresidente del Global Energy Group de Citigroup, dijo que al realizarse sobre activos que ya generan valor y tienen compradores naturales, los de Pemex y la CFE, es posible distribuir el flujo de lo que se genera y de forma cíclica invertir en más proyectos con los retornos obtenidos.