Economía mundial, entrampada en la incertidumbre de la recesión

2011-09-07El Financiero / Clara Zepeda

Inversionistas vuelan a los activos refugio

En medio de una nueva ola de aversión al riesgo en los mercados financieros, los inversionistas se alejaron de los activos que consideran más sensibles a la actual coyuntura, como las acciones, las materias primas o la deuda de los países más débiles de la zona euro. Por el contrario, volvieron a confiar en los activos refugio; es decir, en instrumentos más seguros como la deuda de Estados Unidos y Alemania, cuyos bonos a 10 años marcaron nuevos mínimos históricos durante la jornada ante la creciente demanda. El temor a una nueva recesión económica en la Unión Americana y Europa sobrevoló los pasillos de Wall Street, mientras en el viejo continente las principales bolsas de valores volvieron a caer, aunque con pérdidas sensiblemente menores a las del lunes. La economía mundial está entrampada en la incertidumbre de una nueva recesión, así como capturada por débiles liderazgos políticos que son incapaces de diseñar soluciones de largo plazo, asegura Héctor Romero Tovar, director general de la firma de análisis Signum Research. En entrevista, el experto advierte que México no debe creerse “imbatible” frente a la situación externa, pues no está blindado ante una recesión mundial.

Economía mundial, entrampada en la incertidumbre de la recesión

De acuerdo con Héctor Romero Tovar, director general de esta firma de análisis, los mercados financieros globales enfrentarán 12 meses complicados, pues los dos temas que han acaparado toda la atención de los inversionistas son la crisis de la deuda europea y el crecimiento económico de Estados Unidos, pero en ninguno se ha atacado de frente y a fondo el problema. “Lo que tiene nerviosos a los mercados mundiales es lo que hace Europa cada vez que sale una crisis: tapan ese hoyo en particular cada vez que se ahoga un niño y no definen un plan maestro para evitar que los niños se sigan ahogando; un plan de largo plazo no existe”, afirma Romero a EL FINANCIERO. Añade que las economías industrializadas están muy cerca del umbral que anticiparía una recesión; sin embargo, hay todavía poca certidumbre para ello. Aclara que la probabilidad de una recesión va en aumento, pero todavía es inferior a 30 por ciento.

El especialista de la empresa de análisis financiero destaca que no conforme con todos los problemas estructurales de las economías, el liderazgo político es débil. A pesar de la disciplina férrea de Francia y Alemania, “no tienen visión de futuro y no les gusta arriesgarse; no toman las decisiones de un estadista para resolver su crisis; y en Estados Unidos también se requieren estadistas para alcanzar la estabilidad de su país”, sentencia Romero Tovar. Mientras sean soluciones de corto plazo, sin repercusión positiva para el largo plazo, el director de Signum Research advierte que “la volatilidad va a continuar; efectivamente, van a ser 12 meses complicados de aquí a que se resuelvan las elecciones en distintas partes del mundo, específicamente para Estados Unidos y México. “En un entorno de volatilidad es difícil tomar posiciones de largo plazo. Los inversionistas van a tomar posiciones de muy corto plazo; aunque sólo en los casos muy claros donde se vea valor, se tomarán posiciones largas”.

Soluciones dolorosas

“Un gobierno no debe ser débil y vulnerable desde el punto de vista financiero. El mundo carece de estadistas, de soluciones de largo plazo y de propuestas. Si bien ése es un problema de las democracias, si no se tiene un liderazgo fuerte que lleve a los ciudadanos a tomar medidas de corto plazo, que pueden ser duras, será difícil salir de la crisis”. Héctor Romero enlista una serie de soluciones para Europa y Estados Unidos que se podrían catalogar como sanas e insanas, partiendo desde el punto de vista político-electoral actual. “Algunos países, como Grecia, no pueden estar en el euro porque no cumplen con lo que se requiere. “Los políticos no van a actuar de manera prudente, por lo que le van a perdonar entre 30 y 50 por ciento total de la deuda a Grecia; la decisión responsable sería darle una salida gradual a ese país, un mecanismo para que pueda salirse de la moneda común”. En Estados Unidos la política fiscal sí tiene mucho que hacer sin elevar el déficit fiscal: liberalización adicional del comercio, promover la inmigración, reformar su sistema de pensiones y de seguridad social –subir la edad de retiro-, lo que le daría un impulso “brutal” a la economía. Otra medida, entre ortodoxa y no, y un tanto keynesiana, es invertir en infraestructura de largo plazo, un programa fuerte de inversión pública y privada, y abrirse a la inversión extranjera directa. “La política monetaria de la Reserva Federal puede aportar ya cosas mínimas al crecimiento económico”, concluye Romero Tovar.

No hay blindaje económico en México

México no debe creerse “imbatible” frente a una situación externa, pues no está blindado ante una recesión mundial, advierte Héctor Romero Tovar, director general de Signum Research. El directivo de la firma mexicana de análisis señala que no es lo mismo el blindaje financiero, que procura la estabilidad macroeconómica, que un blindaje económico, que no existe, el cual podría hacer a México más resistente a una recesión económica de países industrializados. “México no está blindado si hay recesión en Estados Unidos. México también caería en recesión. Las finanzas públicas están sanas y lo estuvieron en 2008 y 2009, y aún así tuvimos una de las peores recesiones. Una cosa son las finanzas públicas y otra son la economía real y el empleo”, alerta Romero. “A pesar de la irresponsabilidad de los políticos, México sigue siendo competitivo. Ése es un milagro mexicano. Desafortunadamente, el país carece de reformas estructurales que difícilmente lo van a volver más fuerte o que minimicen el riesgo ante la preocupante situación internacional”. Añade que Estados Unidos se va a desacelerar fuerte y le va a pegar a México.

Dos escenarios

Romero Tovar plantea dos escenarios para nuestro país. El primero es que la época de fin de año mantenga relativamente sano el crecimiento económico, cercano a 3.7 y 3.8 por ciento, y en le que se comenzará a resentir la desaceleración de EU a principios de 2012, con una tasa de crecimiento del PIB superior a 2 por ciento. El segundo escenario es que se cristalice una recesión económica en Estados Unidos en los próximos 12 meses, y cuyos primeros efectos se manifestarían a finales de este año, lo que arrojaría a México a crecimientos por debajo de 3 por ciento; y de presentarse una caída en la actividad productiva estadounidense, nuevamente se registraría una tasa negativa del PIB mexicano para 2012, alerta el analista. “Un país no puede dar un salto cualitativo y cuantitativo de desarrollo ignorando a sus jóvenes, ante la inflexibilidad laboral que existe en México. “Nuestro país puede ser un BRIC sin ningún problema, pero necesita hacer reformas que se han hecho en otras naciones y que por alguna extraña razón los políticos no tienen voluntad de hacerlo”, dice. Héctor Romero considera que mientras perdure la elevada volatilidad reciente, el tipo de cambio puede tocar los 13 pesos, pero regresaría por debajo de 12. “Lo anterior debido a que los fundamentos de la economía son relativamente sólidos y el diferencial de tasas es amplio. En México se están pagando tasas arriba de 4 por ciento y en Estados Unidos inferiores a 1 por ciento”. El analista explica que el Banco de México está controlando las entradas de flujos de acumulación de reservas internacionales, que suman 137 mil 38 millones de dólares, porque si no se controlan estos flujos se calienta la economía.