Deuda subnacional, un tema incómodo

2012-08-30Arianna González / Signum Research.

En los últimos años, el tema de las finanzas públicas ha tomado gran relevancia a nivel mundial. Con justa razón. Por un lado, en la zona euro una de las causas profundas de la crisis ha sido precisamente el creciente nivel de déficit público como porcentaje del PIB que, aunado a los elevados niveles de deuda respecto del PIB (superiores a 80%), mantiene bajo presión a las distintas economías.

Por otro lado, mientras en la zona euro se contempla la posibilidad de establecer un marco legal respecto de un nivel “aceptable” de déficit público; en EU la disyuntiva radica en incrementar el tope de déficit preestablecido ya que, de no definir un régimen fiscal sostenible, el país podría, en teoría, incumplir con sus obligaciones financieras en el mediano y largo plazo -en la práctica, al ser emisor de la divisa más preferida por los bancos centrales del mundo, se torna difícil pensar en un evento de impago.

No obstante, poco se habla sobre el endeudamiento a nivel subnacional. En España, por ejemplo, la falta de transparencia en el reconocimiento de la deuda de los gobiernos locales ha ocasionado el rompimiento de la meta de 6% en el déficit fiscal para el 2012, debido a que las obligaciones a nivel subnacional ascienden a 16% del PIB, contribuyendo con aproximadamente 50% del déficit público desde el 2010.

Pero ¿qué tan distintas son las condiciones de endeudamiento subnacional en México? Si bien al cierre del segundo trimestre del 2012 las obligaciones financieras de las entidades federativas y municipales ascendieron a 2.7% del PIB aproximadamente, en los últimos cinco años registran una tasa de crecimiento anual compuesto de 24.4 por ciento.

En el mismo periodo, las obligaciones financieras totales de Coahuila, Veracruz y Chihuahua registraron incrementos de 332, 49 y 33%, respectivamente, en comparación con un año atrás; lo que representa 21.6% de la deuda subnacional. Cabe destacar que los tres estados son parte de los siete que acumulan más de 60% de las obligaciones totales del trimestre junto con el DF, Nuevo León, Estado de México y Jalisco.

El problema radica en un marco legal que no permite la correcta alineación de incentivos por parte de los gobiernos estatales ya que, de acuerdo con el artículo 9 de la Ley de Coordinación Fiscal vigente, cualquier estado o municipio de la República Mexicana puede destinar y ofrecer como fuente de pago y/o garantía una proporción de lo que recibe mensualmente del Fondo General de Participaciones (FGP).

En este sentido, el nivel de recaudación de ingresos propios a nivel estatal, en promedio, asciende a 30% de los ingresos totales; en tanto, 70% restante se compone de transferencias y participaciones del gobierno federal.

Así, a junio del 2012 la deuda subnacional representó 80.1% de las participaciones federales, destacando Coahuila, Quintana Roo y Nuevo León, cuya deuda representa 299.1, 214.2 y 177.5% de las participaciones que reciben mes a mes, respectivamente.

Son prácticamente las mismas entidades las que, en términos relativos, tienen comprometido más de cinco veces su PIB: Coahuila (7.9%), Nayarit (6.7%), Quintana Roo (6.5%) y Chiapas (5.5 por ciento).

Quintana Roo, Coahuila, Veracruz y Nayarit, que pagan una tasa de interés nominal anual superior a 7% (70 puntos base por arriba de la media nacional), cuentan con calificaciones mínimas de grado de inversión: “BBB”, “BB+”, “BBB-” y “BBB”; la mayoría con perspectiva negativa.

México actualmente goza de estabilidad financiera; sin embargo, es importante recordar que son necesarias reformas que permitan la correcta alineación de incentivos, de manera tal que se reduzca la alta dependencia de los ingresos federales y se logre una recaudación tributaria a nivel estatal más eficiente y un mejor manejo de la deuda subnacional.

Arianna González es analista de Signum Research.