Mexicana Televisa dice tribunal falla nuevamente en su favor sobre prohibición de dispositivos Roku

viernes 30 de junio de 2017

Un operador mexicano de televisión de pago, que pertenece al gigante de medios Televisa, informó el viernes que un juez falló en contra de las solicitudes de dos minoristas para reanudar la venta de los dispositivos streaming de video Roku en el país.

Ciudad de México

Signum Research,Reuters.- Un operador mexicano de televisión de pago, que pertenece al gigante de medios Televisa, informó que un juez falló en contra de las solicitudes de dos minoristas para reanudar la venta de los dispositivos streaming de video Roku en el país.

El miércoles, un tribunal de Ciudad de México accedió a una solicitud de Cablevisión para prohibir la importación y distribución de los equipos, argumentando que a menudo son hackeados para permitir a los usuarios ver canales "piratas".

Televisa, que genera un 35 por ciento de sus ingresos de su segmento de televisión por cable e internet, dijo que otro juez negó el jueves un amparo a Office Depot y Radio Shack, que buscaban volver a comercializar los dispositivos.

Un portavoz de Office Depot no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios mientras que Radio Shack no pudo ser contactado de inmediato. La firma, controlada por el magnate Emilio Azcárraga, agregó en un comunicado que un tribunal mexicano especializado en amparos también dictaminó en contra de Roku, con sede en California.

"Esperamos Roku haga ajustes en su software, como lo hacen otras plataformas de distribución de contenidos en línea, para que no se convierta en el aparato preferido por violadores de normas nacionales e internacionales en materia autoral", añadió Televisa, cuyas acciones subían un 0.66 por ciento en la bolsa.

Los hackers en México utilizan la aplicación de mensajería WhatsApp para ofrecer a los propietarios de Roku acceso ilegal a paquetes mensuales de cientos de canales de televisión, incluyendo Televisa, HBO, ESPN y otros.

En algunos casos, los clientes realizan pagos en efectivo en tiendas de conveniencia y luego envían a los hackers fotos de sus recibos para poder utilizar el servicio.