Precios al consumidor en EE.UU. se moderan en febrero

martes 13 de marzo de 2018

El Departamento del Trabajo dijo que su índice de precios al consumidor subió un 0.2 por ciento el mes pasado tras escalar un 0.5 por ciento en enero.

Washington, Estados Unidos

Signum Research,Reuters.- Los precios al consumidor en Estados Unidos se enfriaron en febrero ante el declive de los precios de la gasolina y una moderación en el costo del alquiler de viviendas, en el más reciente indicio de que una anticipada aceleración de la inflación probablemente será sólo gradual.

El Departamento del Trabajo dijo que su índice de precios al consumidor subió un 0.2 por ciento el mes pasado tras escalar un 0.5 por ciento en enero. En los 12 meses hasta febrero, el IPC ascendió un 2.2 por ciento, que se compara con un avance de 2.1 por ciento en enero.

Excluyendo los volátiles componentes de la energía y los alimentos, el IPC subió un 0.2 por ciento el mes pasado tras escalar un 0.3 por ciento en enero. El crecimiento interanual del denominado IPC subyacente se mantuvo sin cambios en un 1.8 por ciento en febrero. "Aunque existe evidencia de crecientes presiones inflacionarias en ciertos componentes, las tasas de crecimiento anuales, especialmente para el IPC subyacente, no sugieren un brote de inflación aún", comentó Ben Ayers, economista de Nationwide en Columbus, Ohio.

La Reserva Federal de Estados Unidos sigue un índice de inflación diferente, el índice de precios de gastos de consumo personal excluyendo alimentos y energía, que ha sido más bajo que la meta del banco central de 2 por ciento en forma consistente desde mediados de 2012. El dólar frenó sus ganancias frente al yen y profundizó sus pérdidas frente al euro, mientras que los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos subían.

Ante una mejoría del mercado laboral y una economía sólida, los analistas en general proyectan que la Fed elevará las tasas de interés en su reunión del 20 y 21 de marzo. La Fed prevé tres alzas de tasas este año, pero muchos economistas creen que en algún momento actualizará su proyección a cuatro alzas en 2018 por el optimismo de que el robusto mercado laboral comience a impulsar el crecimiento de los salarios al menos en la segunda mitad de este año.

La debilidad del dólar y un estímulo fiscal a través de un paquete de recortes tributarios por 1.5 billones de dólares y un mayor gasto gubernamental también apuntalarían la inflación.