Las ventas minoristas de China se ralentizan a mínimos de 16 años mientras aumentan los riesgos comerciales

miércoles 15 de mayo de 2019

China anunció un crecimiento sorprendentemente más débil en las ventas al por menor y en la producción industrial de abril, lo que suma presión sobre Pekín para que ponga en marcha más medidas de estímulo en un momento en el que se ha intensificado la guerra comercial con Estados Unidos.

Pekín, China

Signum Research,Reuters.- China anunció un crecimiento sorprendentemente más débil en las ventas al por menor y en la producción industrial de abril, lo que suma presión sobre Pekín para que ponga en marcha más medidas de estímulo en un momento en el que se ha intensificado la guerra comercial con Estados Unidos.

Las ventas de ropa cayeron por primera vez desde 2009, lo que sugiere que los consumidores chinos están cada vez más preocupados por las perspectivas económicas, incluso antes de que la subida de los aranceles en EE.UU. del viernes ejerciera más presión sobre los exportadores del país.

Las ventas minoristas totales subieron un 7.2% en abril con respecto al año anterior, el ritmo más lento desde mayo de 2003, según los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas. Esa cifra fue inferior al 8.7% de marzo y a unas previsiones del 8.6%.

Los datos sugieren que los consumidores están empezando a recortar el gasto en productos cotidianos, desde el cuidado personal y los cosméticos hasta los teléfonos, además de los artículos de gran valor, como electrodomésticos y automóviles.

“La debilidad de las ventas al por menor se debió en parte al deterioro del empleo y a la disminución de los ingresos de los grupos de ingresos medios y bajos”, dijo Nie Wen, economista de Hwabao Trust.

“En términos de políticas futuras para mantener el consumo como estabilizador de la economía, China podría aplicar recortes fiscales o ayudas a los grupos de ingresos medios y bajos”.

En general, los datos chinos de abril apuntaban a un menor dinamismo después de unos datos de marzo que sorprendieron positivamente y habían hecho abrigar esperanzas de que la economía estaba recuperando lentamente su vitalidad y que necesitaría menos apoyos estatales.

El crecimiento de la producción industrial se ralentizó más de lo previsto, situándose en el 5.4% en abril, en comparación con el año anterior, lo que supone un retroceso con respecto a un inesperado 8.5% registrado en marzo, que resultó el mayor crecimiento en cuatro años y medio. Algunos analistas habían sospechado que el dato del mes pasado se había visto impulsado por factores estacionales y temporales.

Las exportaciones de China se redujeron inesperadamente en abril ante los aranceles estadounidenses y la menor demanda mundial, mientras que los nuevos pedidos de fábrica desde dentro y fuera del país siguieron mostrando señales de estancamiento.