En enero del 2025 el gasto de empresas y gobierno en la expansión física
de su capacidad productiva en México se mantuvo a la baja, en medio de la
expectación por el relevo presidencial en Estados Unidos, la incertidumbre
frente a cambios en el clima de negocios local producto de cambios
constitucionales y la corrección a la baja del gasto de gobierno. Durante el
primer mes del año, el indicador se contrajo 1.5% de forma mensual y 5.9%
frente al nivel que tenía en enero del 2025. Con ello sumó dos períodos al hilo
de caídas mensuales y cinco de retrocesos anuales, de acuerdo con el reporte
del Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) dado a
conocer este jueves por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística
(Inegi). El descenso mensual reflejó la debilidad de sus dos componentes, con
los gastos en maquinaria y equipo contrayéndose 1.8% y la inversión en
construcción bajando 1.4 por ciento. En los últimos 12 meses, la inversión fija
muestra caídas en ocho ocasiones (no consecutivas). En el comparativo
interanual se observó un descenso de 2.3% en el renglón de maquinaria y equipo,
que destacó por tratarse de su primera caída desde febrero del 2021, cuando
todavía se resentían los efectos de la crisis desatada por el Covid-19. Luego
de un histórico 2023, en donde dominó el optimismo por las oportunidades que se
vislumbraban ante la relocalización de inversiones desde Asia y la inversión
pública en obras como el Tren Maya fue un impulso importante, la inversión fija
mostró una desaceleración importante en el 2024 y su crecimiento interanual
pasó de 16.5% a 3.4%.