En presencia de una ralentización del mercado laboral y una menor confianza del público comprador, el consumo privado efectuado por las familias mexicanas en enero pasado se contrajo 0.3% mensual y 0.9% interanual, hilando, en ambas mediciones, dos caídas consecutivas. Este resultado, reportado este jueves por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), fue peor que lo que se anticipaba, ya que el 19 de marzo pasado, el Indicador Oportuno del Consumo Privado de la propia institución, apuntaba a una variación mensual nula en enero y a un alza de 0.8% anual. El retroceso mensual de enero reflejó las caídas de 0.4% en el consumo de bienes nacionales y de 0.1% en el de bienes importados, que no pudieron ser compensadas por la leve mejora de 0.2% en el consumo de servicios. En la comparación interanual, el mayor lastre fue el consumo de bienes importados, que cayó 5.4%, mientras que el de bienes nacionales cayó 0.8 por ciento. El gasto en servicios, a su vez, subió 1.3 por ciento.